Descripción
ESPONJA KONJAC CON ALOE VERA
Estas esponjas konjac están hechas de fibras vegetales extraídas de la planta llamada amorphophallus konjac, de origen asiático. Para fabricarlas se muele la raíz del árbol y se mezcla con agua y, después de cocerla, se convierte en esponja.
Se ofrece aquí en una versión enriquecida con aloe vera, conocido por sus propiedades suavizantes, hidratantes y regeneradoras que proporcionarán una sensación aún más agradable incluso para las pieles más sensibles.
- 100 % natural
- 100 % biodegradable
- Sin parabenos
- Sin colorantes
- Sin aditivos
- Certificado por Bureaux Véritas
- No probado en animales
- Reutilizable (dura al rededor de 3 meses)
Propiedades:
– Todo tipo de piel.
– Suavizante, hidratante y regeneradora.
– Biodegradable, sin colorantes ni aditivos.
– Limpia y exfolia profundamente.
– Equilibra el pH de la piel.
- La primera vez que vayas a utilizar tu esponja vegetal de Konjac tienes que remojarla con agua templada para que absorba agua y se vuelva suave y blanda. Por lo tanto, el primer paso es siempre humedecerla con agua y dejar que se hinche un poco.
- Si estás muy maquillada, lo mejor es que te desmaquilles antes de utilizarla. De esta manera podrás mantener tu esponja facial Konjac limpia y en buen estado un mayor tiempo.
- La puedes utilizar tal cual, ella por si sola es capaz de eliminar todas las impurezas de la piel y limpiar los poros en profundidad, o con un jabon para el rostro
- Masajea el rostro dando pequeños movimientos circulares con la esponja.
- Enjuaga con abundante agua templada hasta haber eliminado cualquier resto de jabón del rostro.
Para dejarla secar ayúdate del cordel que tiene incorporada. Así podrás colgarla para que se seque al completo.
Si quieres desinfectar la esponja de Konjac, puntualmente puedes hervirla unos minutos para eliminar todas las bacterias. Esto es tan fácil como colocarla en agua hirviendo durante 1 o 2 minutos, escurrirla y secarla.
Debes saber que la vida útil de la esponja es de unos 3 meses, aunque dependerá del uso que le des y de cómo la cuides.
Una vez tengas que sustituirla por una nueva recuerda que, al ser un producto natural, podrás compostarla junto al resto de tus residuos orgánicos.






